pollitor:

EL: ”- ¿Te quedarías conmigo? 

ELLA: - ¿Quedarme contigo? ¿Para qué? Míranos, ya estamos peleando.

EL: - Pues, eso es lo que hacemos. Pelear. Tú me dices cuando soy un arrogante y yo te digo cuando eres una pesada insoportable. Lo cual eres, 99% del tiempo. No me importa lastimarte. Me lo devuelves al instante y regresas a hacer la misma fregada.

ELLA: - Entonces ¿qué?

EL: - Así que no será fácil, será difícil. Y tendremos que echarle ganas cada día, pero quiero hacerlo porque te quiero. Quiero todo de ti, para siempre, tú y yo. Cada día. ¿Harás algo por mí? Por favor imagina tu vida. 30 años desde hoy. 40 años desde hoy. ¿Cómo se ve? Si es ese tipo pues vete, ¡vete! Te perdí una vez, creo que podría hacerlo de nuevo, si supiera que es lo que realmente quieres. Pero no tomes el camino más fácil. 

ELLA: - ¿Cuál? No hay manera fácil, no importa lo que haga, alguien se lastima. 

EL: - Deja de pensar en lo que quiere todo el mundo. Deja de pensar en lo que quiero yo. En lo que quiere él o en lo que quieren tus padres. ¿Qué quieres tú?”

The best love story ever <3

Se llena mi recámara de silencio mientras, abrazada a ti, mi pecho sube y baja agitado de aprovechar el poco tiempo que tiene para inhalarte. Sé que esto nunca podrá ser, que nos vamos a desechar como dióxido de carbono cuando no nos necesitemos más. Pero incluso sabiendo que no funcionará, quiero respirarte lento otra noche.

Azares del destino, Denise Márquez (via denisesoyletras)

Te llamaste a ti mismo sombra y prendí la luz.

Denise Márquez (via denisesoyletras)

Te llamaste a ti misma vergüenza y yo me comencé a desnudar.

(via vueltaygiro)

Te llamaste a ti mismo océano y entré a ahogarme.

(via denisesoyletras)

Te llamaste a ti misma desierto y yo te lloré un mar.

(via vueltaygiro)

Te llamaste a ti mismo fuerza y yo quiero acompañarte.

(via denisesoyletras)

Te llamaste a ti misma veneno y yo dije -gracias-.

(via vueltaygiro)

Te llamaste a ti mismo estrella fugaz y yo te deseo todas las noches.

(via denisesoyletras)

Te llamaste a ti misma infierno y yo cometí los pecados.

(via vueltaygiro)

Te llamaste a ti mismo culpa y yo te la quité junto con la ropa.

(via denisesoyletras)

Te llamaste a ti misma grieta y yo me escurrí entre tus brazos.

(via vueltaygiro)

Te llamaste a ti mismo error y yo me equivoqué tantas veces.

(via denisesoyletras)

Te llamaste a ti misma luna y yo comencé a aullar.

(via vueltaygiro)

Te llamaste a ti mismo frío y yo te comencé a calentar.

(via denisesoyletras)

Te llamaste a ti misma sueño y yo me acosté a dormir.

(via vueltaygiro)

Te llamaste a ti mismo milagroso y yo me hinqué pero no a rezarte.

(via denisesoyletras)

Te llamaste a ti misma nube y yo te busqué la forma.

(via vueltaygiro)

Te llamaste a ti mismo agridulce y te probé con mi lengua.

(via denisesoyletras)

Te llamaste a ti misma fuego y yo me dejé consumir.

(via vueltaygiro)

Te llamaste a ti mismo melodía y yo te quiero tocar.

(via denisesoyletras)

Te llamaste a ti misma laberinto y yo me comencé a perder.

(via vueltaygiro)

Las 4 leyes de la Vida:

Primera ley:
“La persona que llega es la persona correcta”, es decir que nadie llega a nuestras vidas por casualidad, todas las personas que nos rodean, que interactúan con nosotros, están allí por algo, para hacernos aprender y avanzar en cada situación.

Segunda ley :
“Lo que sucede es la única cosa que podía haber sucedido”. Nada, pero nada, absolutamente nada de lo que nos sucede en nuestras vidas podría haber sido de otra manera. Ni siquiera el detalle más insignificante. No existe el: “si hubiera hecho tal cosa hubiera sucedido tal otra…”. No. Lo que pasó fue lo único que pudo haber pasado, y tuvo que haber sido así para que aprendamos esa lección y sigamos adelante. Todas y cada una de las situaciones que nos suceden en nuestras vidas son perfectas, aunque nuestra mente y nuestro ego se resistan y no quieran aceptarlo.

Tercera ley:
“Cualquier momento que comience es el momento correcto”. Todo comienza en el momento indicado, ni antes, ni después. Cuando estamos preparados para que algo nuevo empiece en nuestras vidas, es allí cuando comenzará.

Cuarta ley:
“Cuando algo termina, termina”. Simplemente así. Si algo terminó en nuestras vidas, es para nuestra evolución, por lo tanto es mejor dejarlo, seguir adelante y avanzar ya enriquecidos con esa experiencia.

Creo que no es casual que estén leyendo esto, si este texto llegó a nuestras vidas hoy; es porque estamos preparados para entender que ningún copo de nieve cae alguna vez en el lugar equivocado.

Yo no dejo de querer así porque si. Pero es que usted poco a poco fue siendo igual que la multitud. Su sombra ya no me parecía única, ya era oscura y de forma común. Sus palabras empezaron a tener cierta disonancia. Y finalmente, se transformó en ese camino donde era necesario llevar una buena brújula. ¡Lo lamento!

Vismundo, confesar no es pecar. (via vismundo)